26 mar. 2012

Preocupante situación de nuestra Biblioteca.

El lunes 26 de marzo al entrar a la biblioteca de la universidad me encontré con el hecho que los lockers donde se guarda la maleta antes de ingresar a la biblioteca no están en su mayoría en funcionamiento por la evidente falta de candados. Superficial asunto y problema simple de solucionar dije. Por lo que me acerqué a la oficina de la directora de la biblioteca la señora Carmen Alicia Herrera a quien le comenté el problema de los candados, el detalle de los guardas de seguridad que con tanta vehemencia exigen el carnet al ingresar, la caída recurrente del sistema de la biblioteca y la falta de suscripción al diario El Espectador.

 A los reclamos la directora de la forma más amable y con cierto nivel de frustración me respondió.  En la anterior administración se compraron candados de no muy buena calidad y que con el paso del tiempo una parte se dañaron y otra se los han robado, dejando a la biblioteca tan solo con la mitad de capacidad de lockers, lo cual desestimula el uso de la misma. A este punto la directora me manifestó que desde hace dos años viene proponiendo el sistema utilizado en la biblioteca Luis Ángel Arango, que consta de lockers accionados con monedas que devuelven la misma al salir el estudiante, pero las diferentes administraciones rechazan el proyecto por el costo de aquellos lockers, que están alrededor de 50 millones de pesos, lo cual me parece es una falta de visión , pues ello en verdad seria una inversión de largo de plazo que daría calidad a la biblioteca.

Frente al tema  de la pedida permanente del carnet por parte de los guardas al estudiante, que por momentos se torna estresante y cansona, la directora me respondió a que se debe que en el último año se han perdido un número cercano a 200 libros de la biblioteca. Lo cual es preocupante y me deja una pregunta, por qué no se hace un cruce de cuentas con las deudas que se le tiene a la biblioteca con la matricula del estudiante? Lo cual hace que el estudiante que le deba a la biblioteca dinero o material se vea obligado a pagar o no podría seguir con el proceso de matrícula y de estudios, como se hace en otras  universidades decentes y serias. También deja un manto de duda sobre la empresa de seguridad que nos provee el servicio de vigilancia en la Universidad, se  supone que la Biblioteca tiene cámaras justo donde están los Lockers y en la salida de la misma.

El otro tema tocado en la charla fue el de la caída recurrente del sistema de la biblioteca que nos permite agendar las búsquedas y la pedida de material bibliográfico. A esto respondió que la evaluación del sistema está realizada y que falta la asistencia de los ingenieros de la universidad y el otorgamiento de recursos para su actualización o cambio. Una vez más la falta de una buena administración entra en detrimento de la calidad académica de la universidad.

 Finalmente le pregunte que porque no había vuelto a ver El Espectador en la biblioteca a lo cual respondió, La biblioteca pidió  la suscripción y el periódico llego por un tiempo de seis meses hasta que un día dejo de llegar y la biblioteca reclamo al periódico y este respondió diciendo que la universidad nunca pago la suscripción por lo que no se entregaría más ejemplares y que si querían una nueva suscripción la universidad tenía que pagar los ejemplares ya suministrados y el valor de la nueva suscripción. A lo cual la universidad no tiene respuesta.

Para concluir veo que el hacer un simple reclamo me llevó a ver de primera mano la precaria situación de la universidad en términos administrativos y académicos.  En este marco veo que es esencial unir a los estudiantes, en primer línea en torno a nuestra representante al comité de Biblioteca la compañera estudiante de historia Ima Poveda, que hasta el momento después de un poco más de un mes de gestión lo hace bien, pues hoy está en la tarea de reunir todas las guías de cátedra de todos los programas académicos de la universidad con el fin que se realice un cruce entre el material de la biblioteca y el trabajado por el docente, este tiene el fin de pedir el material faltante y que se cuente con el número adecuado de ejemplares. En esta tarea no podemos dejarla sola. Incluso debemos  apoyar a la directora de Biblioteca en los proyectos que estén encaminados a dotar de calidad y de cubrimiento a la biblioteca, recordemos que de esta depende parte de la acreditación institucional de la universidad.

Pdta. La biblioteca no tiene servicio de teléfono hace un mes. 

Andrés Rojas
Presidente  del Consejo Superior Estudiantil
Estudiante de historia de la Universidad Autónoma de Colombia 
 @AndresRojasGb


1 comentario:

  1. Saludos!

    Terrible todo lo comentado, detalles pequeños más que necesarios para prestar servicio de calidad, en mi epoca de estudiante a veces ni la fotocopiadora funcionaba.... casi siempre mantenia cerrada y algunos libros estaban solo para manejo de sala y no los dejaban para llevar a la casa.

    Ojalá mejoren esas fallas, luego nos quejamos porque estamos atrasados respecto a otras Universidades

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